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miércoles, 15 de agosto de 2012

Restaurante Bellvue Praga


Bellevue, Prague
Imagen con licencia Creative Commons, por kh1234567890
Hace unas semanas salimos tarde de trabajar un viernes (para variar), y aunque teníamos pensado cenar en casa tranquilamente, al salir nos apeteció cambiar de aires e ir a dar un paseo. Poco después ya erán las 9, así que.. ¡hora de cenar! No te puedes fiar, que en muchos sitios cierran la cocina a las 10.. algunos a las 11 en fin de semana, pero otros incluso a las 9 (aunque por el centro es más normal que sea a las 11).
Cruzamos por el puente de Carlos, y nada pasarlo, giramos a la derecha por la galería de tiendas; unos metros más adelante, en la acera de en frente, un bonito edificio de ladrillo rojo rosáceo con adornos blancos.En la parte baja del edificio, el restaurante Bellvue nos espera; llevábamos días queriendo probarlo.
Imagen de pragueexperience.com
Subiendo 5 o 6 escalones se entra a una pequeña recepción, dejando un primer pequeño salón de unas 8 mesas a mano derecha. Una vez entramos, nos sentaron en una de las mesas junto a la ventana, con vistas al río, de fondo el castillo... impresionante... Gran primer punto a favor.Los camareros muy atentos, los manteles y servilletas de tela, y la decoración moderna y minimalista dan a entender desde el principio que no se trata de un "sitio cualquiera", sino al contratio, de un restaurante de lujo.
Después de preguntar si queríamos algún "aperitivo", y pedir cerveza (una budveiser checa y una negra), nos trajeron primero lo que dijeron que era pan y un pequeño snack, invitación de la casa. El "supuesto" pan, era una masa muy fina y crujiente, en trozos irregulares.. muy sabrosa.. como si de una base de pizza se tratara.. pero mas rico! El snack, una "sopa" de pepino con espuma de tomate (en un vaso pequeño, algo más ancho y alto que uno de chupito). Sorprendentemente rico, para ser pepino.

Photos of Bellevue, Prague
Foto del Bellevue cortesía de TripAdvisor
Luego ya nos trajeron el pan "en serio": una cesta con 3 o 4 rebanadas de 4 ó 5 tipos disintos de pan (blanco, integral, una especie de chapata, otro de cereales y uno de calabaza -supongo por el color). Lo cual fue de agradecer pues llegamos con hambre... así que aprovechamos que había una aceitera, y plato de pan, y al más puro estilo español, nos lanzamos a mojar... El aceite (luego pregunté y me dijeron que era de la Toscana) estaba sencillamente delicioso; uno de los mejores que he probado nunca, y aunque no soy muy experto, sí he probado algún virgen extra ganador de concursos en España... Este no le tenía nada que envidiar. 
La carta es “peculiar”.. los platos no tienen precio en sí, sino que te confeccionas tú tu propio menú, consistente en 2, 3, 4 ó 5 platos a elegir (de 990 a 1590 CZK). Con cada uno de ellos recomiendan un vino, que te sirven por vasos de 15cl, así que tomarías un vino diferente en cada plato. Al igual que con los platos, puedes confeccionar un “menú” de vinos con  2, 3, 4 ó 5 vasos. (de 590 a  990CZK). También había un menú especial para catar vinos, de 3 a 5 platos, entre 890 y 1790 coronas.

Photos of Bellevue, Prague
Foie waffle
Foto del 
Bellevue cortesía de TripAdvisor
 
Gratamente sorprendidos con todo, pedimos: el Foie Gras waffle, con ragout de manzana y semillas de amapola primero... "para compartir" no es gran idea en un lugar así, pues es de los de pequeñas cantidades. Aún así, lo partimos en 2, y nos lo comimos, de nuevo impresionados por el sabor. Exquisito es poco; también de los mejorcitos que he probado... el waffle era algo más flojo, pues parecía simplemente una galleta de las de helado de corte, pero lo pasamos por alto. El sorbete de manzana delicioso, y hasta hace buen matrimonio con el foie, a pesar de estar éste delicioso sin acompañar. El ragout de manzana con semillas de amapola, mas decorativo que otra cosa. Rico sin más.

Photos of Bellevue, Prague
Losmo de Ternera.
Foto de 
Bellevue cortesía de TripAdvisor
Luego nos decantamos por el lomo de ternera, y el costillar de cordero, ambos pedidos poco hechos... Bien, vayamos por partes... El lomo de ternera iba loncheado, sobre una cama de puré de patata, y bañado en una salsa de setas chanterelle. Una vez más extraordinariamente rico. Carne poco hecha, jugosa, muy tierna, y la salsa de setas simplemente exquisita... Combinación perfecta. Tendré que investigar, pero hasta recordaba ligeramente a trufa negra!. El puré de patatas de notable (suelo ser muy crítico con los purés de patatas después de pasar un año entero en irlanda comiéndolo todos los días); las dos puntas de espárrago y el adorno de ... algo naranja de la esquina del plato (similar al de la foto)... Simplemente bien, sin desmerecer, pero sin llamar la atención. He de comentar aquí que iba por mi segunda cerveza, pero me encapriché de vino. Me apetecía combinar esa delicia con un buen tinto, y pregunté cuál sugerían. Me ofrecieron un rioja crianza.. y aunque me alegré de que fuera Español, me dio pena.. Aunque no ese en concreto, conozco el rioja, y hay vinos en España que me gustan más.. será que me falta probar buenos riojas! En cualquier caso, pregunté por una alternativa. Me ofrecieron un vino chileno, uva Pinot noir, y después de haber probado varios chilenos de esa uva bastante ricos, pensé que podría ser un acierto. Y vaya si lo fue. El camarero contó algo de que era mezcla con otra uva que no entendí.. También creo que explicó que no se dan buenos tintos en Bohemia... En cualquier caso, el vino estaba delicioso. No soy experto en vinos, pero se decir que era suave pero sabroso... eso sí, MUY caro; 295CZK, es decir 12€ el vaso. Estaba claro que lo iba a ser, pues el "menú" de dos vinos eran casi 600 coronas.. pero me parece muy caro. Es lo malo de los vinos en Praga, que son carísimos.

Photos of Bellevue, Prague
Costillas de cordero. Foto del Bellevue cortesía de TripAdvisor
Por otro lado, el costillar de cordero con corteza de hierbas, puré de ajo rosa, habas con bacon, y  jugo de cordero. El resumen? Perfecto. Poco hecho como habíamos pedido, carne jugosa, sabrosa, con esa corteza de hierbas que le daba muy buen toque, y una salsa... unsa salsa... ¡¡Qué salsa!! El jugo del cordero.. no sé si llevaría algo más, pero estaba delicioso!. Las habas con bacon se quedan en un suficiente; bien de sabor, pero demasiado grandes, poco finas y algo harinosas. El puré de ajo rosa sorprende, pero rico sin más. Pero tengo que recalcar que el cordero estaba extraordinario.

Photos of Bellevue, Prague
Magnum casero.
Foto del Bellevue cortesía de TripAdvisor
 
De aquí ya pasamos a los postres. Pedimos el Magnum casero de avellana con sal de mar, crema de vainilla y crocanti de nuez, y el sorbete de Yuzi sobre Gazpacho de frutas.. En cuanto al Magnum.. No estaba mal, pero tampoco era para tirar cohetes. La sal le daba un toque muy original, que no queda nada mal, pero eran un par de piedrecitas, poco más. Además del helado en sí, tenía una galleta crujiente que no estaba mal... En cuanto al sorbete, era demasiado ácido (me había avisado el camarero, pero cuando dijo entre mandarina y "grapefruit", quise entender "grape", cuando lo que significa es "pomelo"...y el que haya probado un pomelo... sabe a lo que me refiero); el gazpacho de fruta era una macedonia en la que la fruta estaba "normal", incluso tirando a verde, no muy sabrosa. Una pena, pues esperábamos poder decir "exquisito" también en los postres.. Quizá equivocamos la elección!.

 Al final fue un menú de 3 platos (1190 CZK) y otro de 2 (990 CZK), más 2 cervezas rubias a 80 CZK cada una, 2 negras a 70, y el vaso de vino a 295, total, 2775; más 200 de propina, casi 3000 CZK. Es decir, 120€, a 60€ cada uno. Lo comparé con el Paraguas en Madrid, y por calidad puede salir ganando este por poco... pero en Madrid sales a 80€ o más por cabeza...




lunes, 23 de julio de 2012

Beer Garden en el parque Letna

Hace un par de meses un expatriado nos hablaba de los "beer garden" de Praga, y nos miraba alucinado cuando le dijimos que no habíamos estado en ninguno... Luego se nos olvidó buscar, y se nos había olvidado su existencia ...

Letensky Zamecek
El otro día miraba qué restaurantes hay por nuestra zona que aún no hayamos probado (hay unos cuantos!), y encontré en Google Maps uno en un palacete del que leí que tenía las mejores vistas de Praga (complicado, ya contaré por qué en otro post), que celebra bodas, y que tenía buena pinta: el Letenský Zámeček.
Y una tarde al salir de trabajar, queriendo llegar hasta allí y paseando por el parque Letna (Letenske Sady), nos encontramos con varias sorpresas... Primero un circo, luego un bar con música en directo (no he sabido encontrarlo), y al final, el susodicho palacete en medio de una arboleda.. y un montón de mesas de madera (unas 40 de 6 u 8 personas, más unas 10 de 2 personas en el lateral), como para picnic.


Y es que el palacio donde se celebran las bodas comparte espacio con el Letenseke Sady Beer Garden. Una amplia explanada entre árboles, con un quiosco en un lateral donde venden algunas bebidas (cerveza Gambrinus de 12º de grifo, en vaso de plastico; medio litro 35 CZK) y unos pocos snacks. Es cierto que las vistas son bonitas, sobre todo el lateral de Nuestra Señora de Tyn, que visto desde la plaza está escondida entre edificios, pero visto desde arriba es espectacular. No creo que sea la mejor vista de Praga, pues creo que es más bonita, desde el mismo parque Letna, desde el Hanavsky Pavilion, pero esto ya lo comentaré otro día...


  
En resumen, un grtan "beer garden" en pleno parque Letna, con un bonito palacete a un lado, y unas espectaculares vistas al otro, es un lugar mas que agradable para tomar una cerveza fresquita en una tarde de verano... 


viernes, 8 de junio de 2012

Restaurante "Terasa u Zlate Studne"


Fotos de Terasa u Zlate Studne, Praga
Esta foto de Terasa u Zlate Studne es cortesía de TripAdvisor 
El pasado 19 de Mayo íbamos por la tarde al festival de la cerveza, y como hacía un día espléndido, decidimos salir a dar un paseo por la mañana, y volver a comer a casa. Tras un buen paseo bajo el Sol ya estábamos sedientos, así que decidimos tomar una cerveza "en el primer sitio que viéramos" (aunque nos apetecía una terracita, todo sea dicho). Y como íbamos callejeando por unas callejuelas no muy turísticas para evitar las aglomeraciones (estaba todo lleno) no fue tan rápido como pensábamos.
Terminamos en una placita triangular con unos árboles enormes (esquina de Snermovni y U Zlate Studni) donde vimos un cartel alentador "Terasa".
Subimos un callejón que resultó no tener salida (U Zlate Studni), y en el que al final estaba la puerta de un hotel; el Golden Well. Entramos a un patio donde no estaba muy bien indicado donde estaba la terraza, y tras preguntar en recepción, resulto ser arriba. Subimos 3 plantas en el ascensor y al salir vimos una terraza bastante agradable, encima de los tejados adyacentes, aunque pequeña y sin mucho adorno; pero los carteles decían que había que subir más... y así hicimos.. otra planta donde había un comedor bastante elegante y bien puesto, y por fin una última. A esas alturas y por lo que habíamos visto de decoración, sabíamos que no iba a ser un sitio barato, y menos siendo un hotel.
Fotos de Terasa u Zlate Studne, Praga
Esta foto de Terasa u Zlate Studne es cortesía de TripAdvisor  
Por fin llegamos a la puerta de la terraza donde nos atendió un camarero. Era el restaurante, cuyo nombre es Terasa u Zlate Studne, así que no era solo una "terraza" para tomar cervezas. Las vistas sobre la ciudad, espectaculares, la gente estaba comiendo (eran aproximadamente las 13.30), y dijimos que sólo íbamos a tomar sólo unas cervezas por si había algún problema (aunque la mitad de las mesas estaban vacías, por si acaso). Nos puso en la primera mesa nada mas salir a la terraza, justo en frente de la puerta del baño, pero era la última mesa que había "en primera línea", es decir sin mesas delante, con vistas a la ciudad. Y de nuevo he de recalcar que las vistas eran impresionantes.


Mientras tomábamos las cervezas vimos pasar los platos, y aunque nos dio la impresión de que algunos eran bastante escasos (cocina moderna, ya se sabe, plato grande y poco contenido).. nos empezó el gusanillo... pasaron otros platos no tan escasos.. así que al final pensamos picar algo, y ya comeríamos en casa... Y pedimos la carta.
Y como ya habréis imaginado, no pudimos resistir la tentación de pedir para comer. Se estaba demasiado a gusto como para irse a casa.
Había una carta con cierta variedad, más una hoja aparte con un "menú de verano" con unos pocos platos, algunos algo más baratos, otros no. Pedimos una ración de Roasted Duck Liver “Foie Gras" accompanied by a "Wild Boar Garlic" Risotto and Aceto Balsamico (490,00 CZK), una "hamburguesa casera de solomillo de buey Argentino, con mayonesa de mostaza y patatas fritas" (también es sabido que adornan mucho los nombre de los platos), 450 CZK (18eur), y un Parmesan Risotto "Carnaroli" with white and green Asparagus and grated Parmesan Romano Cheese (420,00 CZK).
Mientras esperábamos nos pusieron un pequeño aperitivo (un paté), que era el plato minimalista que habíamos visto pasar al principio, y dos trozos de pan a elegir entre 4 ó 5 variedades. El foie, que habíamos pedido para compartir, nos lo trajeron ya en dos platos por separado (tal y como nos habían ofrecido al pedirlo), y aunque juntando los dos platos seguía siendo una ración bastante justita (como era de esperar), tampoco era escandalosamente poco. Afortunadamente, estaba bastante bastante rico (Mmmm se me hace la boca agua!). La hamburguesa también estaba rica, y se notaba que todos los ingredientes eran de calidad (incluyendo el pan, que no era el típico de hamburguesa, evidentemente), pero no dejaba de ser una hamburguesa. El risoto a mí me gustó mucho, pues los espárragos le daban muy buen sabor.
Cortesía de Trip Advisor. No es nuestro risoto, pero bueno...
Terminamos con dos postres, un "Selection of Home Made Seasonal Sorbets according to the daily offer 180,00 CZK", o dicho de otro modo 3 bolas de sorbete de diferentes sabores, y "Chocolate Fondant with "Maldon" salt Crystal and spicy chocolate Mousse accompanied by Macaroons and raspberry Sauce 330,00 CZK". Los sorbetes estaban "ricos" a secas, y el fondant algo mejor (apenas se notaba ni la sal ni el picante del chocolate), pero sin "tirar cohetes".
El servicio muy atento sin ser pesado; incluso se llevaron unos platos sin darnos cuenta. Las mesas suficientemente separadas, las sillas cómodas, los baños muy limpios y elegantes.. Y supongo que no se suele llenar, pero mejo así, pues no había mucho ruido, y era increíblemente agradable estar allí. Tiene calefactores para cuando haga algo de frio, pero también el comedor cerrado abajo, por el que pasamos, para el invierno.
Con las 6 cervezas, nos costó 2410 CZK que con la propina se quedó en un total de 2650 coronas, es decir 106 euros.
En resumen, comida "entre rica y muy rica" (nota de la comida 7.22), algo cara para la calidad, pero con buen servicio, y una situación espectacular.
Si hubiéramos tenido mas tiempo, nos habríamos quedado tomando un café, licor, copa y porque no fumamos, pero habría sido la mar de agradable... Igual volvemos; no está mal para un capricho de vez en cuando.


jueves, 3 de mayo de 2012

Apostila. Wine and Brasserie


No nos gusta comer en el centro de las ciudades. O mejor dicho, no nos gusta comer en la zona más turística de la ciudad. Suele estar llena de restaurantes con reclamos de "typical local cuisine", que luego habitualmente, no destacan por su calidad, pero sí por su alto precio.
El otro día tuvimos visita, y fuimos 5 personas a uno que está en un lateral de la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn, concretamente en Týnská ulička 2. Lo conocía uno de los que venía, que ya había estado, y recordaba que le había gustado el Gulash... El Apostila.


Un único salón no muy grande, con luz tenue agradable, mesas de madera, servilletas de papel, y camareros bien vestidos, es lo primero que te encuentras al llegar. Lo segundo, lo que ya has visto fuera, que es precio de turista. Es cierto que no era un "pub" cualquiera, sino que por la decoración (moderna, cuidada), el ambiente (tenue, agradable), parecía un sitio tirando a lujoso (pero tampoco mucho).
Fuera decía -como no-, típica comida checa; curiosamente, la carta no tenía Gulash, que es de los platos más típicos.

Pedimos un par de cervezas (a 70 coronas cada una, compárese con otras entradas del blog), y una botella de agua, y un par de vasos de vino. Como curiosidad, contaré que estos dos primeros vasos venían bastante vacíos; no dices nada pensando "qué poco sirven aquí". Al pedir otros dos vasos, dijeron que ya no quedaba esa marca (habían terminado la botella en los 2 primeros), y los nuevos venían con una cantidad considerablemente mayor.
 Mientras decidíamos (solo nos trajeron la carta de cocina checa, no nos ofrecieron ni el menú de degustación, ni la carta brasserie que aparece en la web), nos trajeron un pequeño aperitivo cortesía de la casa. Un vaso de chupito (de los altos) con una crema de marisco con una espuma por encima (entiendo que también de marisco)... Sabía sobre todo a mejillón, pero es lo típico de la crema de marisco... Al menos fue un detalle.

Compartimos el Jamón de Praga, el paté de pato, y la ensalada con vinagreta de Champan (todos a 185czk). El primero de ellos muy sabroso, pero poca cantidad en un plato aparatoso, del segundo recuerdo que el plato estaba, que era poca cantidad, y que lo probé, pero no recuerdo el sabor (cosa rara, con lo que me gusta el paté), no debía estar muy allá; y la ensalada.. una ensalada, sin más... de hecho, repasando el ticket veo que era ensalada con queso azul... interesante, no recuerdo que llevara queso azul!. Solo recuerdo mucha hoja verde..
Photos of Apostila, Prague
This photo of Apostila is courtesy of TripAdvisor 
En cuanto a los segundos, dos platos de jabalí (wild boar, 345czk) que no probé (pero me dijeron que la carne estaba seca), dos de pato (asado, en su jugo, un par de trozos no muy grandes, eso sí muy bien presentado, con una pequeña guarnición que no recuerdo, 315), un 7 (entre rico y muy rico, me lo esperaba peor -eso ayuda a tener mejor concepto), y un cochinillo (sucking piglet, 345) cocinado 8 horas con la técnica "sous vide", que en resumen era una carne guisada con salsa, posiblemente el mejor plato de la noche, aunque como todo, un poco escaso, con una guarnición que no se si era lo que pone en la carta (Shoulet), pero que estaba muy rico (parecía un "dumpling" de patata con algo més).
De acompañamiento pedimos pan; trajeron 3 cestas de distintos tipos de pan, con 3 pequeños cuencos con aceite de oliva muy rico (así que nos pusimos morados a mojar), aunque ahora veo que nos cobraron 5 "priloha / accompaniement" de 65 coronas cada una, más 5 "Couvert / Bread" a 50, y "1 x Fire" de 0 coronas (¿qué pinta esa línea en la cuenta? Estas curiosidades hay que contarlas).

Una cerveza más completó la cena, y sin poste costó 3640 CZK (unos 145€, a 29 por persona). No especialmente caro para el centro turístico, pero sí para lo que pedimos, las cantidades y las calidades. Como apóstrofe, comentar que dimos 4.000 coronas en efectivo y el camarero preguntó en repetidas ocasiones "it's ok?". Entendimos que quería quedarse el cambio (360CZK = 14,4€), que aunque es el 10%, no lo valía (el detalle del vino, por ejemplo), así que le dijimos que no y murmurando y a regañadientes, aceptó a traernos la vuelta. En general el servicio fue "normal" (tirando a "regular": rápido, sin prestar atención... su trabajo sin más), por lo que decidimos dejar sólo un 5%.
En resumen.. no repetiremos.. salvo antojo de alguna visita!

sábado, 7 de abril de 2012

Le Cafe Colonial


Vimos el barrio judío una mañana de domingo que no habíamos madrugado especialmente. Empezamos por la sinagoga Pinkas, y como cogimos audioguía, terminamos allí mismo para devolverla. Cuando lo hicimos, eran las 3.30 pasadas, bastante tarde para comer en Praga... salvo en sitios turísticos. Justo en frente de la sinagoga, vimos un restaurante abierto y entramos a preguntar.
Era el Cafe Colonial (o Bistro Kolonial, como dice el ticket), situado en la calle Široká 25/26, esquina con Žatecká; tenía buena pinta, parecía agradable y vimos en la carta un par de cosas que tenían buena pinta.
Al entrar, nos atienden en inglés y nos dicen que tienen la cocina abierta todo el día. Bien!. Es un sitio grande, y elegimos una mesa en un extremo, antes de un salón que tienen al fondo. En dicho salón había una señora comiendo algo en una hogaza de pan que tenía muy buena pinta (yo pensaba que era queso, pero debía ser una sopa de patata); en otra, unos champiñones que también llamaban la atención. Así que con eso en la cabeza fuimos a la mesa, donde trajeron la carta en inglés.
Finalmente, y además de 2 cervezas, pedimos:

  • Un paté de caza (game pate) acompañado de finas tostadas que estaba bueno (no excelente, solo bueno a secas)
  • Spiz Kolonial: Una brocheta de solomillo de cerdo, con pimiento, cebolla, una especie de morcilla, y 2 salsas (rosa y mostaza)... una presentación llamativa (la brocheta enorme de pie en el plato, como si estuviera clavada en el). Estaba bastante buena, y era buena cantidad 
  • Nakládané trio sýrů: Dados de queso (supongo que tres tipos) en un frasco de cristal lleno de aceite (y no se si algo mas), con cebolla, trozos pimiento verde y rojo, y algo más. Comestible. Parecía mas un aperitivo que otra cosa.
El servicio "regular", pues tardaron mucho en tomar nota, en retirar los platos, en preguntar si queríamos postre (queríamos, pero tardaron tanto que preferimos irnos), traer la cuenta...
Nos costó en total 544 coronas (en la propia nota ponia 23,65euros, aunque el cambio real habrian sido 22), y aunque 11 por persona es barato para lo que comimos, no dejamos propina pues el servicio no lo mereció.
No es mal sitio para comer después de ver el barrio judío, pero me habría gustado probar más cosas... ¿volveremos?

sábado, 31 de marzo de 2012

Argument - Restaurant - Cafe.



Varias veces paseando por nuestro barrio me había llamado la atención este restaurante en la calle Bubenečská 19, en frente de la embajada americana. Desde fuera, a través de los grandes ventanales, se veía un salón no muy amplio, decorado con estilo moderno (cosa rara en Praga donde abundan los "pubs", más que los restaurantes de lujo). La carta fuera da idea de que no es un sitio barato, pero por algún motivo, resultaba bastante apetecible. Así que a pesar del nombre, fuimos a cenar!

El salón que se ve desde la calle es el de fumadores; pasando al lado de la barra hacia el fondo hay un segundo comedor de no fumadores, que es a donde nos llevaron los camareros, bastante amables, y que hablaban inglés perfectamente (la zona de fumadores estaba llena, por cierto). En el salón del fondo hay un par de mesas de frente, y a la izquierda, subiendo dos peldaños, otro grupo de otras 7 u 8 mesas. En este saloncito, del techo cuelga una pequeña lámpara por cada mesa, que queda a unos 2 metros del suelo, y que el camarero se encargó de encender al llegar nosotros. Curioso que sólo enciendan las mesas ocupadas, pero resultaba en una iluminación agradable.

Pedimos dos cervezas (40 coronas cada una, lo normal por aquí) mientras mirábamos la carta de comida y la de vinos. O llegamos con hambre, o nos apetecía todo.. de lo primero que leímos, los entrantes, todos me apetecían. Al final nos decidimos por un clásico (que al ser conocido sirve para comparar la calidad!): queso de cabra gratinado sobre una tostada y compota de manzana (chutney), con ensalada. 147CZK (unos 6€). Era una sola tostada fina con la compota y el "medallón" de queso, que ni era excesivamente grande, ni excesivamente grueso, pero estaba bien de tamaño, y bastante bueno de sabor (no el mejor que he probado, pero la mezcla con la manzana quedaba bastante bien). La ensalada era escasa, pero con un aceite bastante rico. Notable.

Sillar de cordero con arroz
De segundo tomamos cordero al curry (saddle, que se debe traducir como silla o sillar, aunque no lo había oído nunca), y ternera (flank, que no tengo claro si es entraña, falda o qué, porque en inglés la vaca se corta en menos piezas que en español!).
El cordero estaba sencillamente espectacular; servido en varias lonchas, apenas sabía a curry (casi mejor, pues estaba exquisito así), alrededor del arroz arábigo, que aunque era arroz, también estaba de sobresaliente. 379 coronas (unos 15,2€).
La ternera no se quedó atrás. También unas lonchas, no muy hechas, con una salsa (reducción de Marsala) y 4 ó 5 cebollas francesas caramelizadas. Increíble, otro sobresaliente (338CZK = 13,6€). No sabría con cuál quedarme, pero si todo está tan rico, es para ir más veces.
Como la carne venía sin guarnición, pedimos unas patatas fritas caseras (ricas, por encima de la media de los restaurantes porque no estaban crudas, y estaban blandas y sabrosas), y como teníamos antojo, también pedimos pan de ajo (una bageutte pequeña, caliente, cortada en rebanadas untadas de una mezcla de aceite y ajo; también bastante rico para ser sencillamente un pan de ajo). Ambos acompañamientos 55 coronas (unos 2,20€ al cambio de marzo 2012).

Coulant de chocolate
Como no teníamos hambre pero tampoco estábamos llenos a reventar, pedimos dos postres. Un coulant de chocolate sobre salsa de vainilla (notable alto! 98 coronas, 4€), y la tarta de chocolate al Grand Marnier con helado de yogur; también bastante bastante rica 93 coronas (3,7€).

No lo he comentado al principio, al hablar de la carta de vinos... Estaba bien de variedad, y afortunadamente, no era tan caro como el Matylda. Me apetecía tinto, y me apetecía probar uno checo, así que elegí uno de los 3. La camarera me advirtió que los tintos checos que tenían no eran especialmente buenos (curioso, pero está bien que lo digan), pero aún así pedí uno. Al rato vino a decirme que tenían otro checo algo mejor, pero más amargo. Me dio miedo y dejé el que había elegido, que a la vista del ticket era "Dornfelder" (no sale en la web mientras escribo), por 469coronas (casi 19€). Era tirando a dulce (demasiado), y en efecto, no demasiado bueno, así que fue lo más flojo de la cena...

Para terminar, un licor de melocotón (Golles Merunka) en un vaso de fino de 0,02 (a pesar de que intenté pedirlo en "balloon glass with ice", debe ser que no se dice así o no están acostumbrados), por 75 coronas. Lo segundo peor con el vino, pero tenía capricho!
Total, que 2 cervezas, vino, un entrante, dos segundos, dos acompañamientos, dos postres y un licor, sumaron 1793 coronas (casi 72€), qué mas el 10% de propina (dejé 170 en realidad), hicieron 1963 coronas. Redondeando, 80€. Para lo rico que estaba todo, la cantidad, el sitio agradable y tranquilo, y el buen servicio que tuvimos, me parece barato! Volveremos.

Por cierto,curiosamente, este también tiene manteles individuales, y servilletas de papel. Los que usen tela deben ser los de super lujo!





sábado, 24 de marzo de 2012

Matylda Botel Ristorante


Un día paseando por la orilla del Vltava vimos un hotel que nos llamó la atención. Se trataba del "Matylda Botel"... Y por el nombre quizá habéis adivinado que se trata de un "barco". En realidad son dos barcas de madera que están amarradas una junto a la otra, justo antes del puente Jiráskův, en frente de la plaza de mismo nombre (Jiráskovo náměstí), y justo antes de la "casa danzante". Mejor os dejo un mapa, no?
Pues además de hotel, es un restaurante italiano, al que el otro día fuimos a cenar.

Lo primero que hay que decir, es que la entrada es bastante agradable; las barcas de madera bien conservadas, con unas plantas y un soporte con vinos que dan la bienvenida con una primera impresión buena.
Se sube al barco por una pequeña pasarela de madera, y entrando al barco a la izquierda está la barra, y una pequeña mesa que hace de recepción donde nos preguntaron si teníamos reserva. Como no sabíamos si habría mucha gente, sí habíamos reservado. Nos pusieron en la primera mesa al lado de la ventana, que era para dos personas (la mayoría es para 4). Puede que sea de las mejores mesas, ya que tiene muy buenas vistas sobre el río, la colina de en frente con las luces de la ciudad, y el castillo al fondo en la colina, muy bien iluminado. La vela que iluminaba la mesa le daba un aire muy romántico, pero sin ser excesivo; se puede tener una cena entre amigos, familiar, o de negocios sin problema. Eran servilletas de papel, y la mesa de madera sin mantel, pero es lo típico aquí en Praga, y no se echa de menos.

Dejamos los abrigos en un perchero y nos trajeron las cartas en seguida. Había poca gente; de las alrededor de 25 mesas que había, sólo estaban ocupadas unas 5 ó 6, a pesar de ser horario checo (llegamos a las 8.30), y ser un hotel.

Lo primero que hice fue mirar la carta de vinos. Lo echaba de menos y me apetecía una buena cena acompañada de su buen vino. Había leído que es lo más caro, y así es. La botella más barata de un tinto italiano 20€; la mayoría unos 32€, muchos de 50, 60, 70 y 80 euros, y llegando hasta los 150 (sin contar un par de botellas de Champagne de unos 250 y una de 360.  Aunque me gusta el vino, pero tampoco soy experto, y como no me gusta pedir "lo más barato", al final optamos por un par de cervezas, una Staropramen negra (55czk) y una Pilsner Urquell (65czk).

Y pasé a ver la carta de la comida. Empezamos por la típica ensalada de Mozzarella di bufala con tomate y albahaca (175czk). Era un lecho de rodajas de tomate, con una porción generosa de Mozzarella, con hojas de albahaca, y bañado con un chorro de aceite de oliva. Aunque es un plato típico y sencillo, la materia prima era buena y todo estaba muy sabroso, así que en resumen, nos encantó. Inicialmente no habíamos pedido pan (30czk) a pesar de la insistencia del camarero, pero a la vista del aceite de oliva (que además había una botella en la mesa, junto a otra de vinagre balsámico), finalmente lo pedimos, y rebañamos el plato como hacía tiempo.

Para los segundos, como habíamos comido bastante y algo tarde, en lugar de la típica pasta optamos por pedir carne. La "Saltimbocca alla Romana" (335czk) fue una grata sorpresa. Dos filetes de Lomo de ternera con jamón (italiano, "parma ham") por encima, sobre una salsa de algo parecido a una menta muy suave; poco hechos pero no crudos, jugoso y muy sabroso. El otro segundo, pato (que yo esperaba asado), eran 5 ó 6 lonchas de magret, sobre una salsa de arándanos (también 335czk). Estaba en su punto, y también jugoso al principio, aunque de no ser por la salsa (que le acompaña a la perfección), habría sido un poco seco. En la carta dice que lleva rábano blanco, pero la verdad, o estaba camuflado, o no lo recuerdo. Quizá algo menos que la ternera, pero nos encantó.

De postre tomamos un sorbete de limón al cava -muy poco ácido, lo cual yo agradezco (145czk), y un Tiramisú (115czk) que resultó venir en copa, y ser lo más "flojo" de la cena.

Con una segunda Pilsner Urquell, salimos a 1133 coronas mas el 20% de IVA, total 1360Czk, unos 54 euros, que más la propina (lo habitual es dejar el 10%), se quedó en casi 1500Czk, es decir, unos 60€. Para la calidad y la cantidad, un precio bastante razonable (barato comparado con Madrid, quizá caro para una comida normal en Praga, pero no deja de ser un hotel en un barco con vistas al castillo...

Como último comentario, decir que por lo visto en las fotos de la web (que recomiendo ver), el barco tiene unas mesitas fuera (en la proa, y otras en el "muelle"), que puede ser muy interesante para el veranos; nos pasaremos a ver.




lunes, 26 de diciembre de 2011

Pivo: La primera palabra que aprenderás en checo


Los checos con la cerveza (pivo) son equivalentes a los españoles con el fútbol. Cada tarde entre 19 y 21h las “kavarnas” o cafeterías (kava=café), se llenan a rebosar de gente que queda con los amigos a la salida del trabajo. 

El sistema es fácil: entras, te sientas en el hueco que haya (incluidas mesas ocupadas, aquí es habitual sentarse junto a desconocidos así que no os asustéis) y pones un posavasos sobre la mesa. Por lo que hemos oído, hay en lugares en los que poner el posavasos ya significa “quiero una cerveza”, pero en general suelen acercarse a preguntar por si las moscas.

Además de “pivo”, anotaos estos dos palabras: male (pequeña) y velke (grande). Contad que una “velke pivo” es medio litro de cerveza para no pedir más de la cuenta. El precio, aunque ya no es 1 euro como era hace unos años, no es mucho mayor. Fuera de las zonas turísticas, por unas 30 ó 40 coronas (1,20/1,60€) tendrás tu cerveza. En algunas zonas del centro o restaurantes caros, pueden llegar a pedir casi 100 coronas (por ejemplo en los bares dentro del recinto del castillo de Praga o en el aeropuerto), pero eso es una completa exageración para los checos.
Compartiendo mesa en una kavarna

En cuanto a las marcas, la verdad es que hay para elegir. Hay buena cerveza de cebada y la de trigo también es bastante común. Nosotros hemos intentado hacer un pequeño casting de cervezas comprando una botella de cada marca para ir probando. Las más famosas son las que se llevan el premio. Probad la Pilsner Urquell (la encontraréis por todas partes), la Gambrinus o la Budwaiser Budwar. Cualquiera de ellas os dejará buen sabor de boca.

Así que pedid una (jedno) “velke pivo” a la camarera y brindad con un sonoro “prosim” y a pasar buena tarde.