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viernes, 1 de junio de 2012

Concierto en el Rudolfinum

El pasado 13 de Abril, a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa, por fin fuimos al Rudolfinum a ver a la Filarmónica Checa en la sala principal. Compramos los tickets con alrededor de mes y medio de antelación, y aun así estaba ya casi lleno y tuvimos que coger una esquina: los dos primeros asientos de la primera fila del anfiteatro, justo encima del escenario, encima de los violines. Por el esquema de asientos de la web, parecía que una columna nos iba a tapar un poco, pero al final no fue así: los asientos fueron perfectos. Menos mal que era la primera fila, porque las dos filas de detrás, aunque en grada, no debían ver gran cosa del escenario, así que si es posible es mejor evitarlos. Elegimos ese concierto porque para mi humilde (e ignorante) opinión, los conciertos que ofrece la filarmónica no parecen "nada del otro mundo", aunque seguramente sea por desconocimiento; no conocía prácticamente ninguna de las piezas. Así que cuando vimos que tocaban "La Sinfonía del Nuevo Mundo" de Dvorák, lo tuvimos claro y compramos las entradas (bastante baratas, por cierto, 24€ cada uno!). Claro que eso también explica que estuviera lleno, Dvorák es el compositor checo mas conocido, y mas amado por los de aquí. De hecho, nos dio la sensación de que acudió alguien importante, porque creímos ver más de un guardaespaldas con su consabido pinganillo. 
Por si os lo estáis preguntando, en cuanto a la vestimenta había de todo. Desde gente vestida muy elegante, hombres de traje y mujeres de largo, hasta totalmente informal (vaqueros; tampoco hacía calor como para ir en pantalón corto, cosa que por otro lado me habría parecido excesiva...).





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La sala


La sala principal (Dvořákova síň) no es tan grande como pueda pensarse por el tamaño exterior del edificio, pero tampoco es pequeña. Tiene un patio de butacas con bastante inclinación en las filas posteriores, así que parecía que pudieran tener buena visibilidad; 8 filas en el anfiteatro en frente del escenario (con algunas butacas sin visibilidad, pero en la web esta claro cuales, y son mas baratas), y 3 filas en los anfiteatros laterales. El edificio es barroco, y decorado en consecuencia; cabe destacar la enorme lámpara central... Además del ropero a la entrada (gratis, admiten propinas), cada planta cuenta con zonas para hacer tiempo, así como bares para tomar algo mientras se espera. No tomamos nada, así que no sabemos como serán los precios, pero en los que nos hemos fijado (en la ópera), no son exagerados; son poco más que cualquier bar, y más baratos que los sitios muy lujosos.

Dvorak Hall, Rudolfinum
Con licencia Creative Commons

El concierto

El concierto en si fue espectacular. La primera parte, menos conocida, la sinfonía número 8, "La Inglesa", de  Dvorák, que nos llamó la atención por los altibajos y cambios de ritmo que ocurren a menudo, y de repente, no paulatinamente. La segunda parte, sencillamente impresionante. La sinfonía del Nuevo Mundo hay que escucharla para entenderlo. Hubo momentos de poner la piel de gallina, con uno o muy pocos instrumentos tocando con una suavidad increíble, hasta momentos de "estruendo" total (en el buen sentido de la palabra), con prácticamente todos los instrumentos a la vez, sin desafinar ni equivocarse ninguno (que notásemos, que casi siempre hay alguna nota que "suena raro"). Lo único que nos sorprendió, y no sabemos si es normal, es que a uno de los oboes se le oía de cuando en cuando soplar (igual es normal cuando estás cerca, pues es uno de los que teníamos prácticamente debajo). El director, por cierto, fue Christoph Eschenbach, que tiene su propia página web, con sus próximos conciertos entre muchas otras cosas.
En cualquier caso, y en resumen, la visita mereció la pena; nos encantaría volver. Habrá que ver si a un concierto de obras que no conozcamos, o esperamos a algo más conocido.

lunes, 20 de febrero de 2012

Decepción en el Teatro Hybernia

Hace un par de miércoles fuimos a ver una selección de "El Lago de los Cisnes" al Teatro Hybernia (Otro link en inglés), que está en la plaza Náměstí Republiky, al lado del Palladium (conocido centro comercial), y de la Torre de la Polvora, y donde hay una parada de metro de la línea B del mismo nombre.

El teatro, por fuera, promete, pues es grande, de algun modo "majestuoso", imponente...
Nada mas entrar, la recepción con las taquillas (algo caótico), y en la planta baja, un bar... Cuando entramos nos sorprendió que había poca gente, y la música del bar que era "dance chunda chunda"... Aunque se suponía que abrían las puertas a las 7 (las de subir a sentarse, pues el bar sí estaba abierto), apenas había personal del teatro (sólo estaba el barman y uno en la puerta), y hasta las 7.10 o así no empezaron a coger los tickets.. por una única escalera.
Nuestro asiento, que no nos salió especialmente barato (32€!), era en la zona B. Por lo que habíamos visto en la web donde compramos las entradas (alemana), creíamos que iba a ser en un anfiteatro. Cuando subimos, nos dijeron que la zona B eran las filas 1 a 5, y eran no numeradas. En la fila uno hubiéramos sido parte del espectáculo; demasiado cerca, así que nos pusimos en la cinco.
El teatro
El teatro es moderno, no muy grande, y es... cutrecillo. No es un "gran teatro"; no tiene foso para músicos, los altavoces están a la vista y no son muy buenos, las butacas algo incómodas y estrechas (sin pasarse)...
Así que las ganas que teníamos de ver el ballet se convirtieron en la esperanza de que no fuera una adaptación "modernita". Afortunadamente no lo fue; parecía una obra del colegio, o un ensayo general, en la que los bailarines no se esforzaron demasiado (las del fondo hablaban entre ellas cuando estaban quietas...). 14 bailarines fue el máximo que hubo a la vez (no debían ser muchos mas!).
Al menos la bailarina principal y el mago sobre todo, pero también la segunda bailarina y el protagonista (ordenados de mejor a peor), salvaron un poco la función, pues se les veía metidos en el papel, esforzándose, y lo hacían bien.

Por lo que he leído, el teatro tiene una terraza arriba que debe tener buenas vistas y ser espectacular en verano. Investigaremos si se puede entrar sin tener que comprar entradas, porque no creo que repitamos. Teníamos que haber investigado antes!. Nos gusta más el clásico teatro con la orquesta en el foso, una gran compañía, una buena puesta en escena...

domingo, 1 de enero de 2012

Una noche en la ópera de Praga


Todo el mundo debería ver una vez en la vida La Traviatta. Incluso quienes no son muy amigos de la música, disfrutan con ella. Da igual el italiano, la historia y algunos de los fragmentos más conocidos de la historia de la ópera, son suficiente. Y si es en el State Opera de Praga y por 24€, mejor que mejor!


El edificio de la ópera de Praga es uno de esos teatros elegantes en los que todos imaginamos vestidos de época y nobles espiándose unos a otros. Paredes doradas, butacas de terciopelo rojo, angelotes con trompetas asomando por todas partes… El escenario es un plus a la representación.

Cómo ya hemos comentado en otros posts, asistir a un concierto de música clásica o a una ópera en Praga es fácil y barato. No es necesario comprar las entradas con mucha antelación, ya que las representaciones son constantes. Durante los meses de Noviembre y Diciembre, La Traviatta se ha representado 4 veces y continúa en Enero. Normalmente, 8 ó 9 representaciones se van alternando a lo largo del mes: hoy es La Traviatta, pero mañana es Carmen y ayer fue Rigoletto. Un completo lujo. A esto añadimos el gusto por la música que hay en República Checa (es difícil subir al metro y no ver a alguien cargando con un instrumento musical) y tenemos una estupenda orquesta para acompañar a las voces.

Curiosamente, el segundo anfiteatro donde nos sentamos, estaba completamente lleno de españoles. Cómo se nota el puente de la Constitución. Por lo que vimos, en Madrid no debía quedar ni un alma! Asomándonos al patio de butacas, podíamos ver todo tipo de gente, desde mujeres con vestido largo, hasta turistas en vaqueros. Aunque no hay un código de vestuario estricto, desde la página web de la ópera, se aconseja acudir arreglado y evitar vaqueros y chandals, pero a la hora de la verdad…

No voy a contar nada sobre la historia, pero como en toda ópera de Verdi, hay amor, sacrificio, drama… vamos, un culebrón en toda regla, como debe ser. Preparaos para disfrutar con el archiconocido “Brindis”, con el “Ámame Alfredo” que popularizó Pretty Woman o a descubrir el “Addio del Pasatto”, sin duda el pasaje más triste y emocionante.

Si no he conseguido poneros los dientes largos, aquí os dejo un enlace al primer fragmento de la ópera en la versión que Zeffirelli llevó al cine en 1982. Imposible ver una puesta en escena mejor (lo cierto es que la de Praga dejaba un poquito que desear… moderneces… desnudo integral incluido…. en fin…). Plácido Domingo interpretaba a Alfredo, así que es complicado ver algo mejor. ¡Disfrutad!


jueves, 1 de diciembre de 2011

El Rudolfinum y nuestro primer concierto en Praga

Desde el momento en que supimos que veníamos a vivir a Praga, supimos que los conciertos de música clásica iban a ser una parte importante de nuestro año. Así que en nuestro primer paseo por el centro compramos entradas para un concierto benéfico que nos llamó la atención.
Nos llamo la atencion porque era una seleccion muy buena de grandes piezas. El marco era incomparable, y parecia una oportunidad unica, asi que habia que comprarlas! y asi fue. Despues, siguiendo nuestro paseo descubrimos que en Praga hay conciertos por todas partes, casi todos los dias; hay multitud de salas, pero tambien en muchas iglesias. Pero el Rudolfinum es lugar especial ya que es la sede de la Filarmónica Checa, una de las mejores del mundo, y porque el edificio merece una visita. Podéis pinchar aquí si queréis sacar entradas para verles!! Nosotros definitivamente lo haremos, ya que no estuvieron en nuestro concierto (que era de camara, en la sala Suk, no en la principal).
De todas formas, no podemos quejarnos, el quinteto de cuerda (Parnas Ensemble) fue genial y el programa muy bueno: desde Mozart a Bach sin olvidarse por supuesto de la gloria nacional Dvorak. De él sin duda hablaremos más cuando visitemos el museo que tiene en Praga. Ya está marcado en nuestra lista de cosas que hacer pronto!
Para los muy amantes de la música, hemos preparado una lista de reproducción con el programa completo de lo que escuchamos (jeje.. Mas o menos),aqui. Enjoy!